jueves, 28 de agosto de 2008

El Adiós a Horacio Zaratiegui

Estimado:

Fui amigo de los Horacio Zaratiegui, padre e hijo, y como además soy psicólogo clínico, puedo afirmar que ambos eran bipolares. Pasaban de la euforia a la depresión con frecuencia. Problemas familiares siempre hay. Una familia sin problemas no existe, es una utopía.

Hablé en el velatorio con sus hermanos y coincidimos con el diagnóstico ya que los aspectos depresivos se habían acentuado y no quería escuchar a nadie. Hoy su madre está destrozada, por reiterativas, la pérdida de esposo e hijo por la misma causa, y sus hijas mellizas también.

Recemos una oración para que el Señor se apiade de él y recordémoslo como una persona íntegra y de grandes convicciones y valores morales por los que luchó hasta donde pudo.

Un cordial saludo

Ramón Beltrán Costa